La industria cinematográfica es testigo de uno de los hitos comerciales más impresionantes del año. Al día de hoy, 1 de junio de 2026, la película biográfica Michael ha alcanzado la extraordinaria cifra de 851,3 millones de dólares en la taquilla global. La producción dirigida por Antoine Fuqua y respaldada por Lionsgate y Universal se consolida firmemente como el segundo estreno más taquillero de 2026 a nivel mundial, superada únicamente por la animada The Super Mario Galaxy Movie.
Con un presupuesto de producción estimado entre 155 y 200 millones de dólares, la película ya es un negocio masivamente rentable. Su rendimiento comercial se divide en dos grandes frentes:
- Mercado norteamericano: Registra 339,9 millones de dólares acumulados en salas de Estados Unidos y Canadá.
- Mercado internacional: Aporta más de 511 millones de dólares, lo que equivale a casi el 60% del dinero recaudado por la cinta.
El rugido de América Latina: Mercados clave
El impacto en América Latina ha sido un pilar fundamental para sostener la imponente estabilidad comercial de la cinta. La respuesta del público en los principales mercados de la región sitúa las cifras de la siguiente manera:
- Brasil: Lidera la región con 29,14 millones de dólares, impulsado por el histórico idilio del país con el cantante.
- México: Le sigue con 29,02 millones de dólares, rompiendo récords históricos para el género desde su primer fin de semana en carteleras.
- Colombia: Se convierte en una de las sorpresas del continente con 12,77 millones de dólares y más de 3 millones de espectadores.
- Perú: Registra una sólida constancia acumulando 9,13 millones de dólares.
Los analistas anticipan que el largometraje cruzará la codiciada frontera de los 1.000 millones de dólares durante las próximas semanas. La clave definitiva estará en su inminente desembarco en Japón el próximo 11 de junio, un territorio conocido por su histórica devoción hacia el legado musical del Rey del Pop.
ANÁLISIS PERIODÍSTICO: EL ABISMAL ABRAZO ENTRE LA AUDIENCIA Y EL RECHAZO CRÍTICO
El paso de Michael por las salas de cine desde su estreno a finales de abril ha abierto un debate fascinante sobre la desconexión contemporánea entre la crítica cinematográfica especializada y el público general. La película ha quebrado récords de taquilla iniciales para cualquier biopic en la historia del cine, superando marcas previas de colosos como Bohemian Rhapsody y Oppenheimer. Sin embargo, la recepción en el papel ha sido una historia completamente diferente.
La postura de la crítica: Un retrato “lavado de cara”
El consenso de la crítica especializada ha sido severo y punzante, reflejado en un bajo promedio de aprobación que ronda apenas el 38% en plataformas como Rotten Tomatoes. Los principales analistas acusan a la película de ser un ejercicio de “hagiografía” o un retrato excesivamente complaciente y suavizado.
- Omisión de controversias: El foco de las reseñas negativas radica en la decisión de la trama de concentrarse en los años de gloria y detener su narrativa principal antes de abordar a fondo las acusaciones más complejas de abuso sexual infantil que marcaron la última etapa de la vida del cantante.
- Superficialidad estructural: Críticos de cabecera señalan que el guion de John Logan salta apresuradamente de un hito musical a otro, funcionando más como un espectacular videoclip de larga duración que como un drama humano profundo dispuesto a explorar las verdaderas neurosis, traumas o adicciones del artista.
La respuesta del público: El triunfo de la nostalgia y el espectáculo
En la otra acera, el público general ha respondido con un entusiasmo desbordante, otorgándole una impresionante calificación del 97% de audiencia y una nota de “A-” en las encuestas de salida de CinemaScore. Para los espectadores, los huecos argumentales denunciados por la crítica pasan a un segundo plano ante la arrolladora experiencia técnica y emocional de la obra.

- La revelación de Jaafar Jackson: La interpretación del sobrino real de Michael Jackson en su debut actoral ha sido calificada de “espectacular” y “magnética”. Su capacidad para mimetizar la voz, la mirada y, sobre todo, la compleja fisionomía de baile del Rey del Pop sostiene el peso de la cinta. Acompañado de la actuación de Colman Domingo como el estricto patriarca Joe Jackson, el reparto entrega momentos de alta tensión dramática.
- Catarsis colectiva en las salas: El diseño de producción y las meticulosas recreaciones cinematográficas de giras mundiales y de los rodajes de videos icónicos como “Thriller” o “Beat It” han transformado las salas de cine en auténticos estadios de concierto. El público busca una experiencia de comunión nostálgica, donde el sonido envolvente y la escala de la pantalla grande actúan como el sustituto definitivo para revivir a un artista irrepetible.

Michael demuestra de forma contundente que el impacto cultural del cantante sigue siendo un motor económico imbatible en 2026. Al esquivar el desgaste de las malas reseñas, la audiencia global ha dictado su propio veredicto: la música y el magnetismo del Rey del Pop siguen perteneciendo estrictamente a sus fanáticos.


